Si alguna vez probaste un pan de ajo que te haga cerrar los ojos de gusto, este es tu momento. Este pan de ajo y queso queda tierno por dentro, con el aroma del ajo y el sabor del queso fundido que lo hacen irresistible.
Ingredientes para preparar la masa
Para empezar, necesitás estos ingredientes básicos:
- 300 g de harina de trigo
- 125 ml de leche
- 40 g de mantequilla sin sal
- 1 huevo
- 25 g de azúcar
- 5 g de sal
- 5 g de levadura seca o 15 g de levadura fresca
Estos ingredientes simples se combinan para crear una masa suave, esponjosa y lista para recibir todo el sabor del ajo y el queso.
Complementos que marcan la diferencia
Para que el pan quede espectacular, vas a necesitar:
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal
- 1 diente de ajo
- 1 ramillete de perejil
- 1 bola de mozzarella fresca
- 1 pizca de sal
El secreto está en mezclar bien el ajo y el perejil con la mantequilla antes de untarla en la masa. Esto potencia el sabor y hace que cada bocado sea un placer.
Preparación paso a paso
- Calentá la leche unos segundos hasta que esté tibia y disolvé la levadura.
- Derretí la mantequilla en microondas o a fuego lento.
- Hacé un hueco en la harina y añadí la leche con levadura, el huevo, el azúcar y la mantequilla. La sal va en un borde, sin contacto directo con la levadura.
- Mezclá todo hasta formar una masa compacta.
- Amasá unos 10 minutos sobre la encimera.
- Formá una bola, colocala en una bandeja con papel de horno, cubrila y dejala reposar 1 hora hasta que doble su tamaño.
- Picá finamente el ajo y el perejil, mezclalos con la mantequilla y la pizca de sal. Cortá la mozzarella en tiras.
- Precalentá el horno a 200 °C.
- Hacé cortes verticales y horizontales en la masa para luego rellenarla con el queso.
- Pintá la masa con la mezcla de mantequilla, ajo y perejil. Colocá las tiras de mozzarella en cada corte.
- Horneá 20-25 minutos hasta que esté doradito.
- Serví caliente y disfrutá del pan recién salido del horno.
Consejos prácticos
- No calientes demasiado la leche para que la levadura no muera. La temperatura ideal es que la leche esté un poquito más caliente que tu dedo.
- La mozzarella fresca se puede sustituir por otro queso que se funda bien, evitando la ricota.
Con estos pasos, vas a lograr un pan de ajo y queso perfecto para acompañar comidas, meriendas o simplemente para darte un gusto. Su aroma y textura harán que quieras repetirlo cada vez.
