Swatch se Burla de Donald Trump Con un Reloj que da Vuelta los Aranceles

En Suiza, la industria relojera encontró una forma muy creativa de contestarle a Donald Trump por los aranceles: no con protestas ni demandas legales, sino con un reloj. Sí, un reloj. Swatch lanzó una edición limitada llamada “WHAT IF… TARIFFS?” en la que los números 3 y 9 aparecen dados vuelta, un guiño directo al 39% de arancel que Estados Unidos aplicó a sus relojes. Más que un accesorio, el reloj se convirtió en un gesto de humor y protesta que ya está dando que hablar.

Un guiño que mezcla política y estilo

El modelo cuesta 139 francos suizos, unos 175 dólares, y desde esta semana se vende en tiendas de Suiza y en algunos aeropuertos, como Zúrich y Ginebra. La respuesta fue inmediata: las entregas online tienen demoras de hasta dos semanas. Swatch lo presentó como un “gesto de complicidad” hacia los clientes, pero también como un tirón de orejas al gobierno, que todavía no logró negociar la reducción de los aranceles con Estados Unidos. La marca fue clara: “El día que los aranceles cambien, dejamos de vender este modelo de inmediato”.

Cómo afecta a la industria y a los consumidores

Los aranceles del 39% no son un detalle menor: impactan en la competitividad de los relojes suizos y de otros productos de lujo en el mercado estadounidense. Para tener una idea, es como si un comerciante local tuviera que pagar casi la mitad de su ingreso en impuestos solo para poder vender afuera. Mientras tanto, el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, asegura que hay conversaciones en marcha para suavizar la situación. Pero Swatch decidió no esperar y transformar la frustración en una oportunidad: un producto simbólico que también es comercialmente atractivo.

Humor, negocios y protesta

Lo más interesante del reloj “anti-aranceles” es cómo un objeto puede ser a la vez divertido, político y rentable. Swatch convirtió un impuesto injusto en una oportunidad para conectar con los consumidores y, de paso, presionar de forma simbólica al gobierno. Es un ejemplo de cómo la creatividad puede ser una herramienta de resistencia económica en un sector tan tradicional como la relojería suiza.

¿Objeto de colección o símbolo de protesta?

Por ahora, la edición limitada funciona como un chiche llamativo para coleccionistas y fans de la marca. Pero su historia va más allá: es una manera tangible de mostrar que incluso las grandes corporaciones pueden reaccionar con ingenio frente a políticas que afectan sus negocios. Swatch demuestra que la ironía y el diseño no solo marcan la hora: también pueden hacer historia.

Este artículo corresponde a la siguiente fecha: Noviembre de 2025.
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