Casi ocho meses después de la avalanchа más mortal en Estados Unidos en los últimos dos años, las autoridades de Alaska confirmaron que lograron recuperar el cuerpo de uno de los tres esquiadores que habían quedado sepultados bajo una muralla de nieve cerca de Girdwood.
El rescate se realizó este domingo, con apoyo de helicóptero y equipos especializados de montaña. Los restos fueron trasladados a la oficina del forense estatal para su identificación oficial, y la familia ya fue informada. Será el segundo esquiador del grupo encontrado desde el accidente.
¿Qué ocurrió en aquella jornada?
El 9 de marzo, David Linder (39, Florida), Charles Eppard (39, Montana) y Jeremy Leif (38, Minnesota) estaban esquiando con la compañía Chugach Powder Guides en una zona remota del río 20 Mile cuando un gigantesco deslizamiento de nieve se desprendió sin aviso. Los tres quedaron atrapados bajo hasta 30 metros de nieve compactada.
Meses después, en octubre, el cuerpo de Linder apareció atrapado entre troncos en el río, arrastrado cuesta abajo por la propia avalancha. Los otros dos permanecían desaparecidos hasta ahora.
Un rescate imposible durante meses
El clima extremo jugó en contra desde el primer momento. Viento blanco, deshielos inestables, nieve fresca acumulada y peligro de nuevos desprendimientos mantuvieron la zona prácticamente inaccesible durante semanas. Los rescatistas sabían dónde buscar, pero no podían llegar.
Cada vez que la montaña amenazaba con moverse otra vez, había que suspender todo.
La comunidad, de luto y acompañando
La empresa de guías que acompañaba a los esquiadores publicó un mensaje cuando ocurrió la tragedia: ofreció apoyo y condolencias a las familias, que ahora atraviesan el duro proceso de esperar confirmaciones y despedidas.
Mientras tanto, continúa la tarea para recuperar el cuerpo del tercer hombre que aún permanece bajo la nieve.
Al final, esta historia no habla solo de una avalancha. Habla de ese pacto extraño que tenemos con la naturaleza: nos deslumbra, nos atrae, nos invita… pero también nos recuerda, cuando quiere, quién tiene la última palabra.